viernes, 11 de febrero de 2011

Para tener líderes es necesario atender bien los sueños de niñez

Confieso que en ocasiones dejo libros regados en mi casa, al descuido, con el pretexto de leer cuando me siento cerca de ellos. Luego de la misa del periodista hace dos días no pude llegar a buscar el de Miguel Angel Cornejo, El Poder Transformador. Ahora les explico el por qué.

El sacerdote en su sermón hizo énfasis sobre el uso del talento que recibimos para hacer de nuestra vida y de los demás un mundo mejor. Mientras hablaba de un chiste sobre un camello, el significado de nombre Sara y del Poder de Dios por encima de todos los hombres, aproveché para hacer un recorrido visual por las sillas de la iglesia y me detuve en las figuras de algunos colegas que conozco desde mi infancia. Algunos de ellos hoy en la administración distrital, otros ejerciendo como comunicadores organizacionales de importantes empresas en la ciudad, otros en organizaciones periodísticas y como representantes de medios de comunicación local y nacional.


No pude evitar recordar con cada uno momentos claves. A Diana Acosta, hoy secretaria de cultura en el Distrito de Barranquilla, le escuché de decir cuando tenía 12 años que sería la periodista que Colombia no había tenido; de Rosamaría Herrera, del equipo de comunicaciones del mismo despacho, pude leer poemas escritos a sus 13 años como si fuera una mujer de 30 y sus aspiraciones de editar y publicar su trabajo literario; de Inés Dautt, hoy empresaria de comunicación e imagen corporativa, pude traer a mi memoria su pasión por esta profesión desde los 12 años; Marly Luz Obredor, hoy miembro del Consejo Nacional de Periodistas, a sus casi 10 años entrevistaba y tomaba un micrófono con tal seguridad y profesionalismo como lo mostró en el homenaje póstumo a los periodistas fallecidos recientemente; Jaime Marenco, quien antecedió a Erick Sojo en la delegatura de Comunicaciones de la Arquidiócesis de Barranquilla y hoy hace estudios sacerdotales, a sus 17 años le oí decir en varias ocasiones que quería especializarse en el manejo de imagen y comunicación organizacional; Liney Escorcia, hoy periodista de Caracol Radio, a sus 14 años la vi cultivando su voz para la locución.

Cerré los ojos y recordé a Paola Alcázar, hoy directora de Comunicación y Asuntos Corporativos de Gas Natural Unión Fenosa en México, cuando de 16 años de edad, con un mano en el pasador del bus y aguantándose con la otra en una silla, me dijo que estudiaría comunicación en la Universidad Javeriana y luego regresaría a Barranquilla; la imagen de Humberto Mendoza del Colegio Acolsure con su pose de orador político en los Encuentros de Periodismo Escolar robándose los aplausos del auditorio completamente lleno en el Teatro Amira de la Rosa de Barranquilla, hoy se desempeña como nuevo director del Departamento Administrativo del Ambiente de Barranquilla; Diana Soto, presencié como desde los 12 años mirándose al espejo se preparaba con riguridad para ser la presentadora y periodista de televisión que hoy es en Nuestra Tele Noticias 24 (NTN24). En ese instante se me apretó un nudo en la garganta, todos con el mismo común denominador, el proceso comunicativo-educativo Voz Infantil-Hola Juventud. Voy a dejar de mencionar a muchos otros que con igual impacto están cumpliendo sus sueños y están liderando espacios, pero surgirán otras oportunidades y sé que lo entenderán.

Dice Miguel Angel Cornejo: "Ser líder está sustentado más en el contenido de sus sueños que en una lista interminable de atributos genético; más en la fuerza de sus ambiciones que en sus cualidades personales; más en su fe inquebrantable que en su clara inteligencia.

El poder se adquiere por la capacidad de decisión que tiene el líder para influir en las circunstancias de los demás. Los líderes auténticos prefieren ver la meta, pues siempre mantienen una actitud de conservarse al frente de los demás". Con estas sentencias de Cornejo es inevitable que recuerde a un niño de 10 años, de quien me hice madrina por alcahuetearle dormirse en esas reuniones de líderes desde la infancia, y quien hace 5 años me dijo: "madrina, voy a estudiar mi maestría en Alemania, pero primero tengo que aprender alemán y quiero lograr sobrevir en ese país por mis propios medios aunque mis padres me ayuden al principio". Carlos Soto ya es abogado, con estudios de posgrado logrados en Alemania.

Será que no tenemos líderes o que no atendemos bien los sueños sin fronteras que se inician en la niñez, porque la diferencia entre una personita inteligente y otra que crece al descuido no es más que "una oportunidad que da seguridad".

*"Gracias, papá!"