jueves, 7 de junio de 2012

Lo que no sabes de Tubará, Atlántico


A 300 metros sobre el nivel del mar y a 27 Km. de Barranquilla se erige con imponencia a los pies del cerro  Conuco, una importante población del departamento del Atlántico, pletórica de un legado histórico incalculable y orgullosa de su raza, de sus riquezas arqueológicas  y agradecidos por la ubicación estratégica  que solo puede concedérseles a las tierras bendecidas por Dios. 
El  7 de junio de 1833, Tubará es elevado a la categoría de municipio por la ley 7ª de 1833. En 1886  como resultado de las situaciones generadas por la guerra civil, determinadas personas declararon que los indios ya no existían y se declaró "bien vacante" el terreno correspondiente al Resguardo,  vendido en subasta pública, con el objetivo de que particulares pudieran apropiarse del subsuelo, en el que existen hidrocarburos. El comprador revendió el suelo al Distrito municipal de Tubará, es decir a sus propios moradores.
Fue en este municipio donde  se hicieron los primeros intentos de explotación comercial del petróleo crudo en Colombia, en las perdices jurisdicción de Tubará. Aquí surgió la primera explotación de petróleo en el país, que en sus inicios daba 50 barriles diarios, pero fue declarado no explotable comercialmente.
Actualmente Tubará es uno de los 23 municipios que conforman el Atlántico, su población alcanza los 14.500 habitantes y se constituye en uno de los destinos apropiados para la práctica del  ecoturismo, son cuatro los corregimientos que pertenecen a su jurisdicción: Cuatro Bocas, Guaymaral, el morro y Juaruco. Además están las veredas y caseríos. 
Aún se conservan importantes reservas de bosques, y lugares exóticos  donde  la fauna  se mantiene a merced de los cazadores  que tienen a varias especies en vías de extinción o lo que es peor desaparecidas como el mono cotudo, el tigrillo, el venado y la guartinaja. La flora silvestre ha sufrido un daño irreparable por la  tala indiscriminada de árboles, hay que hacer un esfuerzo entre todos los sectores de la población para evitar la deforestación en estos lugares.
Tubará, capital turística del departamento del Atlántico donde las manos laboriosas de sus artesanos trabajan con mucha maestría el totumo, árbol  que crece de manera silvestre.  Ella es sinónimo de belleza y esplendor, de leyenda  y tradición,  aquí se conjugan la historia de sus  antepasados con la realidad de un presente lleno de esperanza para la región.

Isabel Patricia Vargas
isabel.vargaslara@gmail.com