martes, 21 de agosto de 2012

Lo importante es la actitud frente a los medios sociales

Hace unos días una amiga advería en su perfil sobre el fenómeno del "sexting", motivo de una publicación en un periódico local.  El artículo señala que la primera vez que se habló de este tema en un medio de comunicación fue hace 7 años, con influencia mayor inicial en países anglosajones. De ahí el término, una contracción de las palabras sex y texting, para referirse al envío de contenidos eróticos o pornográficos a través de teléfonos móviles. En español se usa el término sexteo.
Esta situación es resultado de las nuevas formas de interacción social, basadas en la tecnología. El peligro de esta práctica reside en que ese material de contenidos sexuales tanto visual como de texto, se puede difundir de manera fácil y rápida de manera que se aplica el efecto dominó y luego no hay control del material dado a conocer. Entonces se derivan otros dos fenómenos más: el grooming (acciones intencionadas de adultos de contactar niños por internet para lograr satisfacción sexual) y el cyberbulling (ciber acoso).
Ante estas circunstancias, las redes sociales también representan un peligro constante y los avances tecnológicos no dejan de crecer para ofrecer mayores herramientas, desde un teléfono móvil. La solución no está en mantenerse al margen, satanizar o prohibir su uso en los menores. Consideramos que para ello se hace necesario que los adultos cultivemos su autoestima, les acompañemos en su uso, aprendamos con ellos y por último, no menos importante, sembremos en ellos una actitud sana y criterio frente a las relaciones derivadas de los medios sociales. Ser conscientes que cada paso o letra escrita en sus perfiles, queda grabada como parte de su vida real, y como el tiempo, no hay vuelta atrás. 

Recomendaciones hacia el sexting:

  • Si recibes un mensaje de un desconocido, no dudes: Ignóralo!
  • Si es alguien que se ha equivocado de número, sin vacilar: Ignóralo!
  • Si la persona insiste en haberse equivocado sin intención. Contacta al operador de tu línea y bloquea.
  • No permitas que envíen fotos e imágenes tuyas, que consideres privadas, sin tu aprobación. Y si esta persona insiste en sus acciones, no vacilar en contactar a la policía, están violando tu intimidad.