martes, 23 de julio de 2013

¿Cómo se gestiona una comunidad virtual a través de redes sociales?

Sea en lo físico y real o lo virtual, una comunidad se define de porque son personas que comparten elementos en común. Cambian en sus procesos de comunicación el entorno, el canal y las herramientas o aspectos que se requieren para interactuar.

Sin intención de dictar cátedra, vamos a compartir desde Panel Sin Fronteras aquello que nos ha permitido entender, aprender y gestionar comunidades virtuales a través de las redes sociales. En especial porque podemos percibir que se construye sociedad desde el espacio virtual, a favor de inmigrantes y nativos digitales. Para empezar quien se decide a iniciar una comunidad a partir de las herramientas 2.0 necesita recordar siempre 3 letras: A de ACTITUD, T de TIEMPO y P de PACIENCIA. 
Actitud porque en este mundo virtual hay aprendizajes todos los días y aunque hay un ritmo básico en la comunicación, las nuevas propuestas surgen para generar cambios constantes. Aquello que sabías y creías era lo preponderante. Resulta que de un día a otro necesitar empezar a aprender una herramienta nueva.
Tiempo porque es una labor a largo plazo y no de inmediateces. Es posible que se dé, pero si lo que requieres es resultados y mantener un enfoque, necesitas tener tiempo.  
Paciencia porque todo plan y estrategia requiere de tiempos para que den resultado. El saber esperar permitirá revisar, corregir, actuar y lograr los objetivos. Cada comunidad tiene su ritmo y expectativas, su formación y crecimiento dependen de muchos factores.
Con lo anterior, solo basta iniciar con lineamientos como los siguientes:

1. Define el tema. No hay nada como hablar o escribir de los que a uno le apasiona. Es más sencillo moderar, proponer, analizar. Elige el tema según el aporte que puedas hacer, eso te da un valor agregado siempre.

2.Define el propósito. Dependiendo el objetivo de la red o comunidad que creas, así se enfoca el lenguaje y los mensajes que harán parte de tus entradas frecuentes y periódicas. No es hablar por hablar, publicar por publicar, es capturar la atención con base en una meta.

3. Elige el entorno. Una red, un blog, una comunidad, cada paso o decisión que tomes tiene unas características específicas. Entre más conozcas de cada una, elegirás la que mejor se acomode a tus objetivos. Cada red tiene su movimiento, ritmo y alcances. Aquí es necesario detenerte y pensar para actuar.

4. Elige Tu Nombre. La ropa que vas a usar todo el tiempo y por la que te identificarás e identificarán donde quiera que vayas. Al principio puede resultar estresante, pero si lo anterior está claro, este punto fluirá simplemente. 

5. Actúa y comparte. Al principio las conversaciones e interacciones son bajas, con el tiempo la aceptación se logra y la comunidad crece y comparte si le agrada los contenidos.