lunes, 18 de noviembre de 2013

Amistades que trascienden

Isabel Vargas y yo, compartimos amistad desde muy jóvenes, cuando la realización profesional era prioridad. Ahora en la adultez, además de hacer periodismo desde Panel Sin Fronteras, nuestra amistad la fortalecen nuestras experiencias como madres y esposas. La contemporaneidad de nuestros hijos y su gusto por los animales y la naturaleza nos pusieron una cita en el Zoológico de Barranquilla. 

Definitivamente la magia de este lugar para los niños y niñas del Caribe colombiano no tiene comparación. Cada espacio está diseñado para el montaje de una película que ellos protagonizan con el animal de su preferencia. Y más allá de esa creatividad e imaginación que estimula el aprendizaje de valores y comportamientos adecuados del ser humano hacia la flora y fauna, también se cultiva el sentido de pertenencia y cuidado por este lugar que podría ser considerado patrimonio cívico de la ciudad por su origen y desarrollo.

Las correndillas por la fauna salvaje y africana, a la granja, la casa nocturna y el serpentario, entre otros, tienen una pausa para conversar, intercambiar entre ellos sus gustos y conocimientos a su temprana edad. Amistades que crecen en medio de un proyecto que ha logrado mantenerse para bien de la historia de Barranquilla, para bien de amistades que trascienden.