sábado, 5 de julio de 2014

Enfoque de género en las organizaciones, no caigas en la 'trampa de la excepcionalidad'

“La trampa de la excepcionalidad” 'está relacionada con aquellas situaciones en que la mujer alcanza un nivel de liderazgo y poder que llega a sentirse casi una heroína. Entonces empieza a desarrollar una exigencia desmedida para con ella misma y quienes son sus subalternos, poniendo de manifiesto que su éxito se debe a esa forma de vivir y trabajar. 

La calidad de vida personal, tanto para ella como para quienes le rodean, se afecta en gran medida ante la incomprensión de las prioridades que todo ser humano tiene. Si una mujer u hombre tienen tranquilidad en relación con su vida de hogar y pareja, eso se refleja en su rendimiento y dedicación al trabajo. Su competitividad será clara pues la eficiencia no estará marcada por tiempos ni horarios establecidos e impuestos, sino por objetivos. En manos de cada uno está la planificación, ejecución y resultados esperados.

Vencer esa 'trampa' no es fácil y ha sido obstáculo para ver las bondades del enfoque de género. Nuestro compromiso,mujeres y hombres, está en gestionar una verdadera equidad en las empresas y en los gobiernos. El enfoque de género es incluyente, piensa y propone la complementareidad. Si no lo entendemos asì, terminamos en individualismos tal cual hiciera la cultura patriarcal. Entonces, la lucha del feminismo y el discurso con perspectiva de género nos habrá conducido a la soledad, la separación, la  indiferencia. Necesitamos más mujeres y hombres que asuman el enfoque de género como una decisión de beneficio colectivo que parte desde cómo se conciben los roles en la misma familia, la primera organización de la sociedad.

+Lidia Heller expresó en una entrevista en una ocasión: " Concretamente: si estamos los dos trabajando y el nene tiene fiebre, quién se hace cargo de eso." Cuál sería tu respuesta? La pareja, cualquiera de los dos o los dos. Así también debe 'digerirlo' la o el jefe. Aún estamos construyendo una vida con enfoque de género y para ello, es necesario entender la importancia de la democratización de los roles familiares.

El cuadro es triste cuando encontramos mujeres que hablan de igualdad de género y no aplican el discurso al momento de sentirse jefas o lideres dentro de las organizaciones, cayendo en la misma trampa. Ese es el 'apaga y vámonos'. La invitación desde Panel Sin Fronteras es: " frenar y revisar, y replantear".