sábado, 11 de octubre de 2014

¿Qué pienso del Día de la Niña?


El 11 de octubre es Día de la Niña y pienso en mi hija. Como creo que cada madre en el mundo debería estar pensando en la o las suyas. Nuestras madres no lo hicieron porque fuera una celebración mundial sino porque tenían hijas y nuestra situación frente a la sociedad siempre ha estado en clara desventaja. Las de nosotros, nuestras hijas de esta época, tal vez enfrenten menos adversidad, pero persisten muchas que no dejan de inquietarnos. De acuerdo con el lugar del mundo, cultura y entorno socioeconómico así será el centro de la preocupación.

La Declaración Mundial invita por ejemplo a "mejorar los medios públicos y privados de transporte para que las niñas vayan a la escuela: desde carreteras hasta autobuses, ciclomotores, bicicletas, botes y canoas" y me pregunto, podremos estar tranquilas y tranquilos si cada vez hay un mayor registro de casos de acoso a jóvenes en los transportes masivos locales. También está "la revisión de planes de estudio para integrar mensajes positivos sobre las normas de género relacionadas con la violencia, el matrimonio infantil, la salud sexual y reproductiva, y las funciones masculinas y femeninas en la familia" y me pregunto qué tan efectivo es atender este llamado sólo desde la educación formal cuando debería ser parte de la crianza en casa. 

¿Qué piensa una niña de escasos 6 o 7 años frente a su futuro? tal vez que llegue navidad y recibir regalos, terminar la escuela y disfrutar de sus amigos y amigas, compartir con su familia sus logros y alegría. Vuelvo a pensar en mi hija, insisto, como creo que cada madre debería hacer. Pero pensar de verdad, no resolver por el momento, delegar, esperar a que la escuela, el Estado o la autoridad funcione. Vemos a diario crecer el número de casos registrados y divulgados en los medios de comunicación sobre violencia intrafamiliar y feminicidio, situaciones contrarias totalmente a lo que significa derecho a la vida, la protección y el crecimiento sano de una sociedad. Como madres, como padres, ¿qué facilitamos para que nuestras hijas puedan seguir soñando con su futuro ? ¿cuán cerca están padres y madres de ellas para entender con ellas su mundo o el que sueñan? ¿cuán abierta, sana y sincera es la 'comunicación' de padres y madres con sus hijas como proceso en doble vía que retroalimenta no solo información sino sentimientos ? 

Desde Panel Sin Fronteras los invitamos a celebrar el Día de la Niña a partir de una mirada a sus ojos para compartir con ellas sus expectativas y sueños, más que su guía ser sus acompañantes en este mundo de adversidades para que no duden por un instante de su autonomía, su capacidad y fortaleza para construir una mejor sociedad. Si pensamos en las niñas desde ya, se acaban programas de empoderamiento de mujeres, no será necesario porque ELLAS sabrán cómo vivir dignamente. Así como la que desde niña Malala Yousafzai, joven defensora del derecho a la educación femenina, líder de +Malala Fund  y hoy Premio Nobel de la Paz, ha soñado.