jueves, 25 de diciembre de 2014

Navidad y el Plan de Dios para nuestra vida

Hace unos días llegó a mi correo una reflexión, que justo hoy en navidad voy a compartir. Decía: "Dios nos ha dado a cada uno una historia singular. Su plan para nuestra vida es individualizado. ¿Saben los demás qué crees y por qué? ¿Conocen la historia de cómo pusiste tu fe en Cristo y la forma en que Dios ha obrado en tu vida para fortalecerte espiritualmente? ¿Saben sobre la fidelidad del Señor para contigo y de su ayuda para enfrentar tus dudas y frustraciones?"

"Si tengo hijos quiero que sean alegres, que no le
tengan miedo ni pena a nada, que sean felices" 
Navidad es el momento de recordar el amor filial, la preocupación por los amigos y la solidaridad por aquellos en situación vulnerable, porque ese fue el regalo que recordamos cada 24 de diciembre con el nacimiento de Jesús en el hogar de José y María. Creo en Dios y en su amor sin límite hacia sus hijos e hijas porque siento su presencia en navidad y cada día del año. Siempre quise para mi vida formar hogar y aunque todo parecía que así no sería, hoy día lo tengo, gracias a El y mi fe puesta en El. Cuando quedé embarazada oré mucho por mi bebé y hoy día me doy cuenta que ella es justo como yo la describía y anhelaba cuando era más joven. Les hago el cuento para que me entiendan. Casi siempre que salía de viaje por trabajo o iba para la oficina, salía a buscar la ruta del bus, tropezaba una vecina del barrio que me llamaba y preguntaba: Aidita, para dónde vas? cuándo vas a tener tus hijos? cómo te gustaría que fueran? no te quedes sola, hija!. En ese momento, lo único que ocupaba mis planes era trabajar, estudiar y viajar. A ella, yo le respondía con una sonrisa porque no tenía todas las respuestas, pero si recuerdo haberle dicho: señora Yolanda, si tengo hijos quiero que sean alegres, que no le tengan miedo ni pena a nada, que sean felices, que aprendan a manejar bicicleta, monopatín, que se lleven el mundo por delante, yo soy muy tímida y sufro por eso.

Hacer familia, hogar, no es tan sencillo como cumplir con una función en la oficina o perder un examen de universidad, habilitar y pasar. Te das cuenta que el temor se va a la basura porque el día a día es 'ensayo-error' pero lo más importante y primero es el amor. Eso sí, las cosas funcionan mejor si pones prioridades y así el día parezca oscuro, Dios siempre estará para ti , solo necesitas ser fiel a El y poner toda tu confianza. Los deseos de aquella vecina que me obligaba a pensar y decir lo que hoy vivo me hace experimentar  fidelidad de Dios hacía sus hijos e hijas, a acompañar los deseos profundos del corazón de cada uno de nosotros en el Tiempo de Dios. He enfrentado dudas y frustraciones en el plan que hizo para mi vida, pero cierro los ojos y sé que obra cada minuto. Esos hijos que describí, es la hija que disfruto actualmente y de la que aprendo cada día, quien me hace feliz y da sentido al hogar que formé con un 'José' como el de María, dispuesto a toda prueba.

Pido excusas a los lectores acostumbrados a otros temas en el blog, pero la creencia en un Dios Verdadero se siembra y cultiva desde la propia experiencia. Les deseo a todos una feliz navidad y espero que en sus corazones siempre esté vivo el amor a Dios y el ejemplo de la Sagrada Familia.