martes, 16 de junio de 2015

Un momento de pelìcula con Mundo Jurásico

Mundo Juràsico, #JurassicWorld
Primero debo confesar que la cátedra de cine fue siempre una de mis preferidas cuando estudié comunicación social en la Universidad Autónoma del Caribe. Lo aprendido en clase, lo debíamos identificar en las películas y eso, el conocimiento, te pone en una perspectiva distinta como espectador. Entonces, aquella producción que logra que todos esos trucos de la narrativa audiovisual y teoría de cine , entre otras cosas, te cautiven, definitivamente, es buena, muy buena.

En esta tarde de familia, con mi hija de 7 años y mi esposo, elegimos ir a cine para ver una película que ha sido calificada como el estreno más taquillero en los Estados Unidos. Podría ser evidente si sabemos que entre sus productores están Patrick Crowley, Frank Marshall y, un sello de excelencia llamado, Steven Spielberg. Entonces, crispetas, refrescos y gafas 3D para ver "Mundo Juràsico". Asì como dice su protagonista: "No se trata de control, se trata de una relaciòn de respeto" y es justamente lo que esa producciòn establece con el auditorio. 

Entonces todos esos elementos que recuerdo de la universidad empezaron a aparecer: una historia basada en emociones que te cogen por el cuello y no te sueltan hasta el final ( una madre y un padre que dejan ir a sus hijos a un Parque Jurásico confiados en que solo habrá diversión y plan familiar), el lenguaje de la música y las impresionantes panorámicas, el 'gag' en momentos precisos en los que estàs esperando acciòn y te relajas pero la historia aún no termina, el 'flasback' con restos de anteriores Parques Jurásicos, las historias paralelas que se unen y dan sentido al final que parece final, pero no lo es, porque falta lo que se llama clímax,  e inmediatamente el desenlace que nadie espera pero que da sentido a la serie de metarrelatos que te van presentando en el desarrollo de la película dando pistas de lo que viene. Por encima de todas las creaciones del hombre y sus inventos, la naturaleza y la evolución de sus especies tienen una razón de ser, Tiranosaurio Rex y la relación de respeto de los dinosaurios con el ser humano, son el final inesperado.

Para cerrar este momento de película que recomiendo a ojo cerrado, al salir de la sala, me tropecé con el profesor de Cine, Gonzalo Restrepo, de quien aprendí a disfrutar de otra manera el cine, sus historias, sus argumentos, su producción y la relación que tienen con la vida misma.
Con Gabriela Casuso y el profesor Gonzalo Restrepo en un momento de pelìcula.