lunes, 15 de febrero de 2016

Lo que nos dicen sobre la maternidad

Yo aprendí, y sigo aprendiendo con mi hija, que la experiencia de mamá es única, es propia y es de acuerdo como decidas. Escuchas muchas opiniones y recomendaciones, pero tu decides la tuya y es sin fronteras. Encontré la reflexión en un texto que me motivó a escribir y compartirles las mías:

Si nos dijeran...
"Que los bebés y los niños pequeños pasan por etapas, que ya regularán sus horas de dormir y para ello nos dijeran: tranquila, quédate en cama y duerme mientras lo haga el bebé, duerme a su lado, ya se regulará y empezará a dormir mejor, mientras tanto deja que te ayude con los pendientes domésticos en casa." . Eso te ayudaría a iniciar una etapa de maternidad en tu vida con más calma y sin tanta incertidumbre y sobresalto. A mi parecer es el momento indicado para desarrollar la corresponsabilidad en la pareja, se siembra una semilla de cosecha abundante en sentimiento y valoración hacia el hogar y la familia. Lo viví y es algo que conservo en mi memoria con orgullo.

Si nos dijeran:
"Qué bello se ve tu bebé enganchadito a su teta, es lo normal, de a poco regulará las tomas, mientras tanto te necesita mucho, la lactancia materna no es sólo alimentación, es calor y olor de mamá, quédate con él, dale la teta allí sentadita yo te ayudo con lo que tengas que hacer, te plancho esta ropa? te ayudo a limpiar la casa?" Es la mejor forma de acompañar, porque eso que haces y consume tiempo, se reflejará en la futura película de tu vida en relación con tu hijo. Respirar profundo en esos momentos y concentrarse es como lograr una programación neurolingüistica espontánea.

Si nos dijeran:
"Toma a tu bebé, no quiere que lo levante yo, es lo normal, está muy pequeño y por ahora sólo necesita tus brazos, ya tendremos tiempo de jugar y compartir." Entenderíamos que lo primero son ellos y que hay un tiempo para todo, para la familia, para el trabajo y el sentimiento de culpa por las pequeñas separaciones, como madre, lo manejarías mejor. Sería una comunicación sin tantos ruidos.

Si nos dijeran:
"Tranquila, si no te quieres cambiar el pijama no pasa nada, los primeros meses agotan mucho, si te sientes cómoda así no pasa nada. Quieres que te peine el cabello? Eso relaja." Recuerdo tanto un dolor en la espalda que cada 2 meses me atormentaba mientras mi bebé crecía, "es el peso de ella que aumenta con el tiempo, tu eres quien más sientes esos cambios", me dijo mi esposo. Sus palabras se sumaron a un masaje y se alivió mi preocupación.

Si nos dijeran:
"Empezó con las rabietas? Tranquila, es su manera de afianzar su yo y su personalidad, sólo tienes que tenerle paciencia, darle abrazos si los quiere, háblale suave al oído, cántale su nana favorita, los niños pequeños no saben regular sus emociones, pero de como gestionemos los conflictos ellos más adelante resolverán sus problemas." Esto es de lo que más trabajo nos cuesta aprender como adultos, lograr el punto medio o de equilibrio para entender que no se trata de imposición sino de comunicación. Porque el primer comentario va a ser:" no pierdas la autoridad, tu tienes el control, ignóralo hasta que se le pase la pataleta". Te cuestionan, te cuestionas y luego, es necesario entender que en estos casos el aprendizaje es de doble vía, no son solo ellos 'escuchas y receptores', también nosotros como padres o madres. Así que respira profundo y ... "conversa, negocia, acuerda con ellos".

Si nos dijeran esto o algo parecido la maternidad seria más fluida y de a poco, cada madre, cada padre y familia encontrarían la manera en el mundo de criar a sus hijos de manera respetuosa, no sentiríamos encima de nosotras presiones innecesarias, sabríamos de antemano y con el apoyo del entorno que todo niño sano llega al sitio donde debe llegar (control de esfínteres, caminar, hablar, dejar la lactancia, etc) a su tiempo y hora, no a la hora que a los adultos se les haga cómodo.
A tí, que te dijeron?" Janeth Ivimas

Este último párrafo me encantó porque intenté acomodar el crecimiento de mi hija a la vida de adulto que todos tenemos y el tiempo me ha enseñado que lo mejor ha sido dejarle llegar al suyo en cada momento, mi hija me dijo: 'no más pañal mamá solo para dormir y luego de cierto tiempo, no más pañal', por ejemplo, y el aprendizaje no fue solo para ella, también para mi. Todo a su tiempo y no a la comodidad nuestra. Les comparto entonces que : A mi me dijeron que todas las madres no son iguales, que eso no te hace menos o más madre. El valor está en el amor conque actúes o reacciones. Me dijeron también que no todos los niños son iguales y que lo que funcione con otro, debe funcionar con el nuestro pero puede ser una referencia. Me dijeron que ningún cuidado que tengas estará nunca de más, el estado de alerta permanente lo decides tu y lo que sientes. Me dijeron que entre los pañales de tela y desechables, eligiera lo que hiciera sentir mejor al bebé. Me dijeron que ... mi vida cambiaría y jamás volvería a ser la misma.