viernes, 19 de febrero de 2016

¿Será la tecnología la culpable de todos los vicios?


Cuando era estudiante de comunicación recuerdo un libro en casa de mis padres sobre una investigación relacionada con el impacto de la televisión en los niños y qué tan perjudicial o beneficiosa era para las nuevas generaciones. También durante la carrera, recuerdo que nos hacían reflexionar sobre que la aparición de un nuevo medio de comunicación ponía en peligro de relevo o desaparición de otro, dependiendo de sus ventajas y desventajas técnicas. Las dos situaciones están relacionadas con una condición significativa y diferencial del ser humano con otros seres vivos, la comunicación y el lenguaje.

Desde hace 5 años aproximadamente, en internet, las redes sociales abrieron 4 de los 5 sentidos del ser humano. Y más aún, presentaron al humano común y corriente una dimensión mayor para desarrollar su condición inherente, ser comunicador. Ventajas, muchas y desventajas, en igual proporción. Entonces ya no se habla de brecha generacional, sino brecha tecnológica. Un vacío que nos separa por edades, uso y conocimiento de la tecnología. Sin embargo, con el tiempo, hemos podido vivir que la virtualidad no es exclusiva de los jóvenes y hay cada vez más población inmigrante digital lanzándose al ruedo. Eso no ha salvado todavía a las nuevas tecnologías de ser señaladas como los principales culpables de las distancias, de las brechas, de los vacíos, de la abstracción imperante entre las actuales generaciones en el mundo virtual.

No todo está dicho. Por eso, aunque terminé mi carrera profesional en los 90's e hice un posgrado acorde con mi interés laboral del momento en el nuevo siglo, no he dejado de lado mi permanente 'salón de clases' en lo que me apasiona, la comunicación. Dejé mi proyecto individual para reinventar uno colectivo y ahí, el centro es la comunicación en la 'unidad de toda sociedad', la familia. El ambiente para mi hija ha sido de comunicación permanente, es cierto, pero no porque yo sea comunicadora de profesión sino porque es un principio familiar. Lo que sientes, se expresa, se comparte, se hace saber al otro así sea un disgusto, son temas de interés general. Aquí la autoridad no la representa el conocimiento de la ciencia, sino el amor y el sentimiento. Esto lo describo para poder iniciar un análisis de lo que en los últimos meses hemos observado en ella como un ser que ha crecido y se ha formado en un entorno puramente digital. Internet reemplazó el papel en un 80% en nuestro hogar, por ejemplo, y es lo que ha percibido desde pequeña. La didáctica del lenguaje fue apoyada en un computador y una televisión que se adaptaba al mismo. Cuando llegó la tableta y el smartphone no hubo que explicarle nada, era ella quien descubría todas las funciones y enseñaba. En una ocasión estuvo frente a un Mac de escritorio y surfeaba sin dificultades como si estuviera en windows. Esto no debe ser ajenos a los que están leyendo este texto, hasta ahora, porque algo parecido deben vivir a diario con los pequeños que tienen cerca.

¿Qué hace que una niña de 7 años de edad prefiera los comics de un periódico, conocidos por todos los nacidos en los 70's, con el mismo interés que puede seguir a Peppa Pig, Los hermanos Krats, Phineas y Pherb? ¿qué sucedió con la preferencia de la multipantalla que captura su atención y la absorbe frente a un inmóvil papel con dibujos? ¿qué pasó con la 'teoría' de la atención dispersa que estimula y propician las nuevas tecnologías frente a una concentración 'impresionante' frente a las caricaturas inanimadas de Garfield en un tosco papel periódico que no se desplaza con el tacto? No puedo evitar reflexionar y pensar ... ¿si será la tecnología la culpable de todos los vicios?

En su momento, buscaron responsabilidades e impacto de la televisión en la comunicación familiar como les comenté al principio. Creo que no debemos dar todo por hecho, realizado, encontrado y, en estos tiempos de democratización de la comunicación con 4 de los 5 sentidos humanos, darnos el lujo de refugiarnos en nuestros miedos. El temor a lo nuevo o distinto nos bloquea y nos hace ponerle tinte trágico a las situaciones. La historia de la humanidad la escribimos en estos tiempos TODOS, no es sólo el historiador o el investigador, es una razón de existir de los blogueros. La comunicación familiar es principio, decisión y voluntad de cada una, ninguna se parecerá a otra. La historia de la mía, que hoy les comparto, por ejemplo, espero les guste para desechar que los niños  y niñas de ahora tienen toda la culpa de la incomunicación, pero tampoco la televisión, el computador, las tabletas y teléfonos, ni lo que está por venir.