lunes, 1 de agosto de 2016

El discurso de Michelle Obama y la candidatura presidencial de Hillary Clinton

Liderazgo de la mujer en la política
El impacto del discurso de Michelle Obama en la Convención Demócrata en Filadelfia y el anuncio de la candidatura presidencial de Hillary Clinton en julio de 2016 son dos hechos que marcan la historia de la mujer en el liderazgo político. No solo por la trayectoria de estas dos mujeres, sino por la incidencia que cada una ha tenido con sus vidas y sus palabras en las mujeres de las nuevas generaciones. Por representar al país considerado primera potencia mundial, que sean precisamente dos mujeres las que estén escribiendo y protagonizando la historia política actual es evidente que tendrá gran influencia en cambios culturales y lo que está por venir para la sociedad y el mundo. Todo aquello que se hace visible, se analiza, se reflexiona, se toma como modelo o se deshecha, se queda y evoluciona.

Hace un mes nos preguntábamos en un post de Panel Sin Fronteras si hay Transformación de la política en América Latina y el Caribe con la participación de la mujer  y concluíamos que si. Es más, históricamente esta región de América lleva la delantera en materia de liderazgo de mujeres en altas posiciones de poder en la política, un camino recorrido que permite ver resultados positivos y negativos. No por dar espacio al liderazgo de las mujeres se asegura un éxito rotundo, sino por encontrar un equilibrio entre las características que inspiran y animan en el ejercicio del poder y el cambio de prioridades políticas.

En el discurso de Michelle Obama se destacan 3 aspectos, fuera de la forma elegante e inteligente conque acabó con el oponente sin mencionarlo:
1. Sus hijas, su esposo, su familia, son el centro de su vida y el tema central conque empatizan sus seguidores.
2. Su rol público es espejo en el que otros se reflejan.
3. No se trata de género, ideologías o doctrinas que separen, se trata de ser ejemplos de vida que convoquen desde el poder.
La sensibilidad de la mujer hacia la niñez, condición natural por ser dadora de vida, le da un privilegio importante que comparte con su pareja. No es condición que significa debilidad, sino algo especial de la que ningún otro ser podría hablar con mejor autoridad. Y es esa la característica que la hace ver el mundo de otra forma y con ello, presenta un orden de prioridades distinto a la hora de decidir o actuar. El cierre del discurso de Michelle Obama es precisamente cómo la decisión de Clinton como servidora pública ha significado un conocimiento y una decisión fuerte, aquella que lleva a la mujer hacia el reto de 'doble rol' en el que nada le es facilitado, pero si mucho le es exigido y criticado. 

La candidatura presidencial de Hillary Clinton es el inicio de un nuevo camino de validaciones y nueva mirada para nuevos modelos del ejercicio de la política. Dice +Germán Hennessey cuando habla del liderazgo femenino y lo femenino del liderazgo : "Las mujeres tienen las mismas oportunidades y posibilidades que los hombres para liderar", así es, pero las condiciones no evolucionan tan rápido como se quisiera. Solo con una mayor visibilidad y resultados de buen liderazgo, con modelos reales en el ámbito local, nacional y de todas las latitudes es que viviremos una sociedad más equitativa y justa. La introducción que Chelsea Clinton hizo a Hillary Clinton, previo a su discurso de aceptación de la candidatura presidencial, fue estratégicamente la comunicación de un reconocimiento a ese 'doble rol' que muchas hijas perciben en su madre y por ello además de decir con orgullo mi madre, también le otorgó el calificativo de mi héroe. Esto es un indicativo que en el futuro, el imaginario de la mujer en política, en el poder o en el liderazgo de una organización o empresa seguirá cambiando y será cada vez mejor y sin fronteras.