lunes, 30 de enero de 2017

Periodismo frente a la viralidad en redes y la responsabilidad profesional

Las noticias falsas tienen su propósito, alimentar el morbo o desajustar la estabilidad. Barranquilla, en el primer mes de 2017, ha sido foco de ellas para desajustar la búsqueda de serenidad que necesitamos ante el aumento de los índices de delincuencia presentados recientemente. Las redes sociales han desplazado las noticias oficiales y desde cualquier punto de la ciudad se producen las evidencias de los hechos e inmediatamente se da la publicación como un aporte importante de la comunidad. El salto del twitter al whatsapp pone el reto del filtro que todo periodista, comunicador o medio de comunicación deben hacer. Es un deber, una obligación, un paso obligado porque son los medios de comunicación masivos quienes avalan y canalizan los registros históricos de una sociedad. Hasta ahora, la inmediatez de las redes sociales no superan ese sitio que conservan los medios de comunicación.
Enlace de la noticia del video viralizado fue
desactivado luego de su publicación.

No estamos ajenos a los registros de prensa sobre delincuencia y criminalidad que se han dado en aumento en Barranquilla desde que inició 2017, así como las acciones de la autoridad civil y policial para mostrar resultados que satisfagan y den seguridad al ciudadano de a pie. Todavía no se percibe control de la situación y es aquí donde se da "tierra abonada" para las noticias falsas y errores humanos de los representantes del periodismo. Nuestra primera responsabilidad como periodistas y ciudadanos es confirmar la veracidad de los hechos antes de su publicación, aunque el entorno nos tenga predispuestos a un paisaje gris, por ahora. Como tampoco hacer noticia o validar hechos que causan más vergüenza que orgullo, como fue la difusión de una canción cuya intención según su autora era una protesta pacífica pero en realidad es un claro ejemplo de 'apología al delito' (elogio público de un acto que criminal). Son circunstancias que ponen en reto el criterio y la responsabilidad profesional al periodista cuando decide difundir hechos de interés general, de actualidad y próximos.
Además el video fue compartido en redes sociales de medios.
A las noticias falsas, se une la viralidad de sucesos con imágenes que no corresponden a hechos del lugar. Así sucedió hoy con muchos medios de comunicación de enorme credibilidad en lo local y lo regional, con su eco dieron aval y difundieron el video de un atraco en un bus que no era en Barranquilla sino en Brasil. Al tiempo se ha pasado en redes la imagen de un mensaje con insultos a la autora de la canción antes mencionada con el título de 'amenaza', cuando en el texto  se lee: "que te quede claro esto no es un amenaza", pero así ha sido el titular. Como ciudadanos y periodistas estamos frente a una Barranquilla con muchas perspectivas de crecimiento y mejora que antes ni soñábamos, como también estamos bajo circunstancias complejas que ponen en riesgo la tranquilidad diaria y la vida del ciudadano común, nuestro mejor aporte es no dejarnos arrebatar la acreditación que la historia nos da en relación con la veracidad, la trascendencia y la credibilidad. Este es un llamado a la cordura, la paciencia, la lectura con mesura y el escribir con el filtro de la gran responsabilidad que asumimos cuando decidimos ser periodistas, sobre todo en este entorno digital. Los 'prosumers' nos ofrecen valiosos insumos, pero nuestro oficio, nuestra profesión y experiencia son los que conducen los hilos de nuestra historia.