miércoles, 22 de febrero de 2017

Carnaval de Barranquilla: la fiesta es de todos

Lo que hace distinto el Carnaval de Barranquilla de otros en el mundo es que la Fiesta es de Todos, literalmente. Basta música, disfraz y alegría como base para el goce y la celebración. Los carnavales del mundo se entienden como fiesta de la carne, burla y excesos, pero el de la Puerta de Oro tiene algo que lo hace distinto, no mejor, distinto! aquello que, en nuestra opinión, hace que sea de todos.

Mi mamá fue capitana de baile, mi madrina era la reina de los disfraces en bailes de salón y mi abuela, la gran confeccionista, tenía un 'figurín' que le ayudaba a crear los vestidos de carnaval para su docena de hijos con la complicidad de la tradicional máquina de coser "Singer". La amplia, hermosa y gran casa del barrio Olaya se convertía en un baile que llamaban "Pabellón de locos". Ahí nadie era de apellido tradicional en el carnaval, no se necesitaba ser artesano ni prestigiosa modista y mucho menos haber ido a escuela de baile para estar '1A' para armar la fiesta. La familia y vecinos cercanos eran suficientes para tener la casa llena. ¡Qué tiempos aquellos! y no los viví, solo los tengo entre mis recuerdos por las anécdotas que me cuenta con orgullo mi madrina que ya casi llega a sus 90 primaveras con la lucidez que todos envidiaríamos. Mi abuela y mi madrina, y todos mis tíos, nunca fueron de desfiles, no! Nada que ver! Eso sí, se divertían los 4 días y la Fiesta era de Todos!

Foto Oscar Berrocal.
En mi infancia recuerdo el primer vestido de garabato, pero solo lo lucí para mi familia. Mientras para unos eran épocas maravillosas yo las tengo en mi memoria presa del miedo protegida por mi mamá contra una pared por el ambiente de maicena y desorden en una Batalla de Flores en la Avenida 20 de Julio. Daba angustia salir por las bolsas de agua que aventaban a los carros. Sin embargo con el tiempo hice parte de una fiesta carnavalera para el protagonismo de los niños y hasta me entusiasmé más adulta e hice parte de comparsas por varios años, me sentía una artista saliendo en Batalla de Flores y Gran Parada. Ponerme el disfraz de la comparsa era como ponerme un escudo para la batalla, era blindarme, distinto le sucede al que va de espectador en jean y camiseta, cualquier extraño lo enmaicena porque 'eso es carnaval'. Para mi, nunca lo ha sido por eso tomaba mis precauciones para vivir la alegría de nuestras tradiciones sin excesos, porque La Fiesta es de Todos!

Fue bastante complejo enseñarle a mi esposo, que no es barranquillero, que ese desorden de disfraces y comparsas significaban goce en el Carnaval de Barranquilla a pesar de vivir que para iniciar el desfile y disfrazados el grupo de músicos no llegó y nos dejó plantados, la carroza no funcionó, los monocucos borrachos pasaban sin coreografía, la autoridad llevaba escondida bebidas alcohólicas y el uniforme parecía otro disfraz. El ciclo lo cerré y cambió hace 8 años con la llegada de mi hija y decidí protegerla de los excesos sin dejar de querer y defender nuestro patrimonio. Y la Fiesta siguió, porque La Fiesta es de Todos.

El Carnaval de Barranquilla se perpetúa distinto a los demás del mundo porque puedes elegir cómo vivirlo y gozarlo, hay quienes deciden ser protagonistas activos y otros pasivos, pero lo que consideramos enormemente valioso es que desde la infancia se familiaricen con atuendos, parafernalia, coreografía, decoración, música, danza, disfraces y reconozcan cada detalle para ser guardianes de su historia y tradiciones. Se inició con Carnaval de los Niños y se ha extendido con el masivo aporte de las 130 Casas Distritales de Cultura que han sembrado y regado semilla en todas las localidades de la ciudad, logrando que 3200 personas sean protagonistas a la par de quienes tienen a cuestas los grupos de tradición. El significativo aporte del Distrito a quienes realizan eventos en toda la ciudad, los ganadores (6 operadores, 22 organizaciones locales de manifestaciones del patrimonio y 5 organizaciones de formación y transmisión de saberes) del Portafolio de Estímulo del Carnaval recibieron una bolsa de 2420 millones de pesos destinados a 35 propuestas seleccionadas por un jurado. La programación central tradicional es importante, pero la ciudad ha crecido y así también el compromiso de compartirlo porque La Fiesta es de Todos. 

El valor de esta celebración barranquillera está realmente en cómo decides vivirlo, porque cuando decides lo contrario otros lo harán a su manera y muy seguramente los excesos desvirtúen el Patrimonio Cultural, Intangible e Inmaterial de Barranquilla. Mi siembra, mi goce, mi disfrute ahora, hoy, es organizar el disfraz o atuendo de mi hija para el Carnavalito del colegio, celebrar con aplausos y alegría que aprenda la diferencia entre los disfraces y los pasos básicos para que se defienda y disfrute también de la danza folclórica, compartir con ella lo que eso representa como tradición para nuestra ciudad de origen donde La Fiesta ES de Todos.