jueves, 27 de abril de 2017

#BallenaAzul : verdad o reto

¿Cuántos no han jugado en algún momento de su vida "Verdad o Reto"? Pocos serán los que digan que nunca han escuchado sobre esta actividad recreativa propia de la adolescencia y hasta más allá de la juventud. El propósito es retar porque casi siempre la opción de verdad desnuda información que te hace sentir vulnerable ante el grupo. Aparentemente inofensivos, estos juegos terminan casi siempre por poner en aprietos a los que se involucran. Pero la sociedad ha cambiado su manera de comunicar e interactuar y su dinámica misma. Entonces es una exigencia para padres y adultos estar en "alerta permanente" porque los juegos también han cambiado.

Desde hace unos días Colombia está en alerta por un juego, de origen ruso, cuyos desafíos convocan a adolescentes y jóvenes a través de las redes sociales. Es  “Blue Whale Challenge” o “Desafío de la Ballena Azul”. Desde su aparición en el 2007, la Policía rusa lo relaciona con la muerte de 130 adolescentes. En marzo de este año, 2017, la policía francesa inició una campaña de mensajes de alerta explicando en qué consiste el juego, cómo funciona y los riesgos, y afirma que es una forma de ciberacoso porque cuenta con un “padrino” o “tutor” que guía a los adolescentes ejerciendo en ellos una influencia cada vez más importante y amenazante. Aún en Francia no se registra ningún caso mortal.

No son juegos inofensivos como "Verdad o Reto", son actividades relacionadas con delitos como "inducción al suicidio y coacción moral o física para que otra persona se quite la vida". En un testimonio del catedrático Antonio Vicente Arenas. "En el primer caso hay una voluntad de obrar influida por otra. En el segundo, la víctima obra como instrumento ciego de quien la coacciona. En este caso la voluntad del victimario. En la primera hipótesis hay inducción al suicidio que es delito per se, en la segunda hay homicidio". Esa es la razón para que no sólo los padres de familia obedezcamos a este registro de alerta, sino también la reacción efectiva de las autoridades.

El objetivo son jóvenes y adolescentes callados e introvertidos, el entorno identificado son grupos cerrados en redes sociales como Facebook o Twitter. Los indicios de un joven que se involucra en estos grupos y participa activamente son: "ver videos violentos,  invocar espíritus, ver contenidos audiovisuales perturbadores, no hablar durante todo el día, escuchar música aturdidora que les envían los creadores del ‘juego’, tomarse fotos ahorcándose y hacerse un dibujo de ballena en el brazo con una aguja hasta sangrar". ¿Cómo puede un padre o madre, o cuidador, observar que día a tras día se dan estas situaciones y no se percate que algo pasa con su hijo o hija? ¿Cómo? ¿Cómo?

Desde lo profundo de nuestro corazón no deseamos que ningún padre o madre viva esto, ni la sociedad en la que vivimos, pero está pasando. No nos queda sino involucrarlos, enfrentándolos a una "Verdad o Reto", elige y déjenos sus comentarios:

Verdad: Cuántas veces en el dìa conversas con tus hijos, sin asomo de autoridad sino escuchándolos?
Reto: Hoy, siéntate a su lado, sorpréndelo, pregúntale sobre algo que le gusta y que la conversación termine en carcajadas y un fuerte abrazo, diciéndole: te amo!

Verdad: Cuántas veces te percatas que hay situaciones en casa que no les permite ser felices y se rebelan o actùan como si se sintieran ignorados?
Reto: Si tu hijo da motivos para regañarlo o está en silencio abstraído, hoy, HOY, lo vas a mirar a los ojos y le vas a decir en tono calmado: ¿qué propones para cambiar la situación y sentirnos a gusto los dos?

Verdad: ¿Eres de los que impone los sitios de vacaciones o en familia deciden cuál es el mejor lugar para divertirse? ¿Impones tus decisiones o los involucras para llegar a acuerdos?
Reto: Estas vacaciones serán donde tus hijos decidan.

Como las preguntas o retos de los juegos "inofensivos" de adolescencia, las que acabamos de mencionar no tienen ningún fundamento científico ni sicológico. Solo la real reflexión de proponernos ser distintos para nuestros hijos, ser cercanos a ellos, conversar con ellos (escucharlos, asì estés en desacuerdo, no significa perder autoridad como padres), ser responsables de ellos y esto no es solo ser proveedores de bienestar, es acompañarlos, disfrutar la vida con ellos. Las redes son simplemente un nuevo entorno de comunicación que demanda nuestro conocimiento y familiarización, que demanda atención de la familia para que estas situaciones de agresión o ciberacoso no nos tome por sorpresa. La culpa no es que existan las redes sociales o que las manejen a temprana edad, es nuestra responsabilidad como adultos ACOMPAÑAR sin fronteras, hoy se habla del desafío de "La Ballena Azul", la realidad es que existen muchos más que pueden poner en peligro la vida de los jóvenes.