martes, 6 de junio de 2017

La Mujer Maravilla que inspira a nunca bajar la guardia

La Mujer Maravilla es un ícono con el que crecimos muchas mujeres, sobretodo las nacidas en los años 70. Una heroína encantadora que todo lo podía con su lazo de la verdad, sus brazaletes y corona dorados, y su arrojo para pelear. Sin duda de los momentos que siempre esperábamos era verla dar vueltas con sus brazos extendidos, a sabiendas que "la debilidad" de la mujer era un vestido de quitar y poner porque ella siempre es y ha sido muy fuerte. Desde entonces, una gran cantidad de esa generación de "mujeres maravillas" ha tratado de responder no sólo a la historia que le entregaba el desarrollo de la revolución feminista, sino también el día a día de su propia historia.

Con el estreno reciente de la Mujer Maravilla en cine, cuyo personaje ya no en el rostro ni figura de Linda Carter sino en el de Gal Gadot, su historia y su simbología vuelven a inspirar y a empoderar a las mujeres. En su primera semana de estreno es calificada como la película dirigida por una mujer, Patrik Jenkis, con mejor taquilla. Además ha superado toda expectativa en relación con lo que habitualmente sucede en relación con la crítica a cintas de superhéroes. Sin duda estamos en otro momento de la historia de la Mujer en este planeta, de la Mujer Maravilla como heroína y de la misma historieta de casi 80 años de existencia.

Ver una película con toda la fuerza femenina en y de este siglo, con tantos estereotipos casi vencidos y otros en proceso, impacta ver la reacción de hombres, mujeres, niños y niñas en la sala de cine. La convicción que una mujer puede llegar a tal grado de entrenamiento para la guerra física y estratégica; la decisión que una heroína pueda dirigir el giro completo de la historia de la humanidad por el alto grado de solidaridad, humanidad y amor como principios, y la enorme fuerza interior con la que derrota lo aparentemente inevitable, se resumen en una frase que nos regala: "No se trata de merecer, se trata de creer y yo creo en el amor".

En cada escena la Mujer Maravilla de Gal Gadot inspira a las heroínas del día a día, conozco muchas y me cuento entre ellas a quienes les dicen que no pueden o que no están preparadas, cuyo entorno social y económico se las pone difícil para que elijan. También están las que decidieron dejar de callar y hacen brillar su liderazgo desde el sitio que la vida les ha dado para cambiar la historia de la humanidad. Tal vez la "Mujer Maravilla" de WarnesBross que nos inspira no se casa, no tiene hijos, no hace pareja ni se propone un hogar, no lidia en el trabajo con el doble rol, el techo de cristal, el acoso laboral y tampoco cae en la trampa de la excepcionalidad; tal vez no le tocó ingeniarse un emprendimiento para sacar su hogar e hijos adelante, pero sin lugar a dudas si tiene un mensaje claro para Diana y todas las mujeres, está en la misma cinta cuando su tia Antiope la entrena: "Nunca, nunca bajes la guardia".