viernes, 13 de octubre de 2017

Familia, cuidado con el mensaje y la reputación en redes sociales


A principios del mes de octubre, se generó una controversia en redes sociales con el video de la familia del senador Musa Besaile, antes de entregarse a las autoridades, ¿lo recuerdan?, cuando ordenaron su captura por las investigaciones en delitos de cohecho y peculado. En él se mostraba a la familia del senador y, en especial a los hijos, angustiados y llorando por la situación y decisiones de su padre. Los usuarios de redes sociales señalaron como inapropiado y abuso hacia la integridad de los menores que el video haya sido realizado y compartido.

Nos vamos a referir al hecho de la publicación en los escenarios virtuales para que en la práctica aprendamos sobre el impacto de nuestra presencia en redes sociales o el de todo aquel que abre una cuenta en una red social.

1) Somos Mensaje. Cada publicación que hacemos, en medio de la emoción positiva o negativa, lleva un mensaje que habla de nosotros y de nuestros valores. Ese mensaje dejará en los receptores una percepción que con el tiempo sumará o restará puntos a la reputación de cada uno. Probablemente, en ocasiones, no pensamos en el impacto del "Me Gusta" y la intención es tan solo es compartir, pero la realidad que estamos viviendo es otra. El video de los Besaile fue juzgado con rechazo porque aunque la intención del mensaje era mostrarlo "humano", la presencia de los menores sufriendo y llorando cambió por completo el resultado de la percepción que se deseaba lograr. El único llamado a comparecer era el padre y la familia fue expuesta al juicio público. 

2) Construimos reputación. En el entorno virtual la reputación no sólo está relacionada con el marketing y las marcas, también con el inidividuo. Las acciones, situaciones y personas que compartimos a diario en las redes sociales van delineando un perfil, escribiendo una historia, mostrando una personalidad. Eso es lo que llamamos reputación, "la opinión positiva que la gente tiene de alguien por sus buenas cualidades". Los adultos tenemos la tarea de acompañar en forma permanente a los niños y adolescentes, no sólo para orientarlos en sus proyectos académicos y sueños personales, sino también en la forma cómo se escribe su historia a través de sus redes sociales. Es importante lo que se publica para cuidar la reputación, pero también lo son los comentarios y opiniones expresadas por terceros. La decisión de los Besaile al compartir el video lejos de mejorar la imagen o reputación del senador, hizo que hasta los organismos protectores de los derechos de los niños y adolescentes le hicieran un fuerte llamado de atención.

Algo que no podemos perder de vista en la actualidad es que nuestra habilidad comunicativa, como seres humanos, se extiende y difunde con proporciones inimaginables a través de los canales que ofrecen las redes sociales. Entonces son necesarios conceptos básicos de comunicación de nuestro mundo 1.0, traducidos y trasladados al 2.0. Cuando publicamos en nuestras cuentas de redes sociales estamos escribiendo y compartiendo nuestra historia con nuestros seguidores, pero también con los seguidores de los que nos siguen. Lo anterior sin contar que los medios masivos de comunicación intervienen de acuerdo a la viralidad y el impacto es mayor. El ciudadano digital "común y corriente" no piensa en estas cosas y publica; mientras la mayoría de los personajes públicos les cuesta todavìa hacer conciencia sobre los cuidados de la comunicación y la reputación digital. Sin embargo, es nuestro compromiso estar en aprendizaje permanente y evitar tantas veces sea posible cometer esta clase de errores. Las redes sociales son un canal de comunicación y conexión que inspira muchas emociones y situaciones positivas, pero si no consideramos todas las consecuencias, nos podemos ver enfrentados a una crisis.