viernes, 30 de marzo de 2018

El blog de Diana Granados

El Blog de Diana Granados
Conozco a Diana Granados desde muy niña, cuando apenas ella tenía 9 años, pequeña pero con un espíritu fuerte. Su sonrisa, su gracia y su buen humor es lo que conservo de ella como mejor recuerdo. En la distancia la he visto crecer como mujer y profesional porque aunque compartimos profesión, la vida toma sus rumbos. En febrero de 2018 me dio gusto saber que inició su blog. Leer su primera publicación me emocionó por 3 razones: uno, considero que esta herramienta virtual como una voz sin fronteras, y con mayor permanencia que las redes sociales, que las mujeres jóvenes deben tomar en serio; dos, su posición auténtica y protagónica en relación con las fiestas patrimoniales en Barranquilla y su sentir cristiano; tres, una nueva bloguera barranquillera. Pero desde anoche, cuando leí su post más reciente no he dejado de pensar a la niña, a la mujer que hoy bloguea.

Reconozco que cuando compartió su publicación en su perfil en facebook, a pesar del título tan claro, cruce los dedos pensando en que ojalá fuera un enganche para la lectura. No lo leí de inmediato, otras ocupaciones me distrajeron. Así me robaron la infancia... fue la frase que vagó toda la noche mis pensamientos. ¿Cómo se le roba la infancia a una niña tan agraciada y feliz, que no descansaba hasta sacarte una sonrisa? ¿de qué manera Mabel y Jorge, tan fuertes como hogar y pareja, no pudieron evitarlo? ese no era el problema. Como padres, los dos siempre presentes, en lo mínimo, era lo que daba muestra de la autoestima y alegría de Diana y su hermano. 

Hoy lo leí...y también revisé el video que recomienda. Si pasé pensando la noche en todas las posibles historias del post, creo que de ahora en adelante, la tendré más presente que de costumbre. Por eso la decisión hoy fue dar un espaldarazo y un abrazo de madre y mujer al Blog de Diana Granados

No dudo que esa autoestima sólida de Diana, gracias al acompañamiento de papá y mamá. terrenal y espiritual, ha sido aquello que magistralmente dejó fluir su pluma digital compartiendo una experiencia personal y cifras que estremecen al que tiene un ápice de humanidad. La vulnerabilidad e inocencia de su niñez relatada en su historia es tal que ... en casos como este, la culpa o responsabilidad es inadmisible. Tampoco en los padres o madres como los de Diana, tal vez, sólo cabe el llamado como adultos, me incluyo, a mantenernos en "alerta permanente" sin excepciones. Porque en Colombia "Quién sabe a cuántos niños más pudo haberle hecho lo que me hizo a mi o algo peor. Y todo por nuestro pobre y negligente sistema penal.", escribe en su blog. Un tema y situación que requiere cada vez más la atención nacional y dirigentes.

Mientras tanto, publicaciones como la de Diana Granados o desde la trinchera de Panel Sin Fronteras, no dejaremos de cumplir nuestra función de hacer conciencia, reflexionar o estremecer al colectivo que nos lee  sobre el abuso en términos de género y más aún, de edad. Como Malala, Diana también bloguea desde su experiencia, comparte su criterio y reflexiones de vida desde la perspectiva de la mujer joven, esa que hoy se atreve a escribir lo que antes se callaba por pudor, vergüenza, ignorancia o falta de posibilidades. El regreso de Malala a Pakistán, lo que sintió, es en alguna proporción, la misma decisión conque Diana decidió escribir Así me robaron la infancia...