viernes, 6 de abril de 2018

La mamá de Nana Banana

Las personas trascienden y tocan el corazón de los demás, sin importar distancias o barreras, desde aquello que realizan con mayor pasión. Carolina Cervantes Torres tocó el mío con el blog El Oficio de Ser Mamá. Sin saber de quién era el proyecto digital, participé de un concurso que hizo sobre notas de maternidad y me emocionó que lo hubiera tenido en cuenta. Ella no lo sabía, pero en aquel momento me había abierto la oportunidad de escribir sobre mi experiencia como madre desde la óptica que muy pocos podrían reconocerme: Voto por 'teletrabajar' y no por la experiencia como 'telemamá'. Cuando lo publicó en el blog, empecé a revisar las otras experiencias y reconocí en ella a una guerrera. Paso a seguir? clic follow @casinegrita y #NanaBanana y no hubo marcha atrás.

Juan Manuel Maldonado en alguna ocasión me habló de ella para que compartiera su experiencia en Social Media Barranquilla y empecé a hacerle seguimiento. No fue panelista porque los compromisos de las gestoras del evento no nos permitieron volverlo a realizar, pero Carolina encajaba perfecto como perfil de mujer joven, profesional de la comunicación, emprendedora en lo digital y bloguera desde dos áreas bastante fuertes: madre de una hija con discapacidad y dedicada al periodismo deportivo. Entonces mi admiración creció aún más. No soy seguidora del fútbol, la verdad, aunque quiera mi equipo Tiburón no soy fanática de él, pero Carolina me hizo detenerme en lo profesional. Sus escritos pulcros, sus comentarios fuertes pero siempre mostrando visión humana y comprensión de cada momento deportivo del Junior. Una mezcla que solo las nuevas miradas, con perspectiva de género, pueden dar y escribir.

Entonces prometí que aprendería de fútbol a través de la lectura de su blog "La Rojiblanca" y me convertí seguidora de sus comentarios y trinos. Cuando había partidos del Junior, me pegaba a los trinos de Caro y leía sus combates con otros tuiteros por sus opiniones. Los desadaptados virtuales llegaron a atacarla mencionando a su pequeña Mariana o desdibujando su proceder en el mundo 2.0 y con ella aprendí que tampoco hay que temer si se tienen las herramientas para defenderse, con ella aprendí del CAI virtual o centro cibernético de la Policía para estos casos de acoso digital. 

Carolina, Nana y Beatriz Elena.
No puedo decir que era su amiga, pero si una de sus fans, desde donde me permitió compartir con ella preocupaciones de madre y retos profesionales. Este año descubrimos que éramos hermanas de colegio pues egresamos del Colegio Americano, si, donde una vez que estés, siempre serás. Su mamá, Beatriz Elena Torres, también es de la familia americanista y nos sorprendimos con la pequeñez del mundo. Tampoco puedo decir que compartía sus gustos por el tatuaje o por la música porque no éramos contemporáneas, pero admiré y seguiré admirando su batalla por ser ella, por ser original, por no rendirse, por su fe en Dios, por su gran amor a su hija y su mamá.

Carolina, la mamá de Nana Banana, es de las mujeres que debemos tener presente siempre porque encarna a la madre soltera joven que no se rinde en la adversidad y pone todo su talento en las nuevas tecnologías para no dejar de avanzar y lograr de aquello que sabe que es capaz. Gracias a las redes sociales conocimos de sus luchas con la EPS Coomeva cuando no correspondía con los tratamientos de su Nana, de su búsqueda por encontrar el equilibrio entre el trabajo y el ser madre soltera, de sus alegrías y tristezas como mujer, de sus proyectos digitales propios y aquellos que conseguía en red, de su pasión por el Junior de Barranquilla y el fútbol, de sus gustos y disgustos. La mamá de Nana Banana era una "mujer maravilla" de carne y hueso, una guerrera, una mujer que nos inspiró y retó a ser cada día más emprendedoras, empoderadas y felices con nuestras decisiones. Carolina, te nos adelantaste en el camino de la vida y nos dejaste lecciones de ella también. Te recordaremos, tus seguidores, como "La Rojiblanca", "La mamá de Nana Banana" y quien nos enseñó mucho con "El Oficio de ser Mamá" y "El Mundo de Nana Banana". Paz en la tumba de la colega Carolina Cervantes Torres.