domingo, 29 de julio de 2018

Lo mejor de Barranquilla 2018

Baqui, el anfitrión de los Juegos y la apuesta ambiental
más significativa en la estrategia de comunicación #Barranquilla2018
Desde hace una semana compartí en mis redes sociales que tenía muchas ganas de escribir sobre la  Barranquilla que vemos hoy. Creo que los barranquilleros no vamos a olvidar este año, en especial, no sólo por los Juegos Centroamericanos y del Caribe con casi 6.000 atletas de todos los países de esta región de América sino por todo lo que la ciudad está viviendo a diario en su agenda deportiva, cultural, de negocios y más. Lo mejor de Barranquilla 2018 es que no hay vuelta atrás.

Si miramos una década en el pasado, no había ni la más remota probabilidad en el sentir y visión de un ciudadano de la Puerta de Oro que se lograra algo de esta magnitud en la ciudad. Era el estado de ánimo, la desidia, el abandono y hasta la sensación que esta era tierra de todos y de nadie al mismo tiempo. Vivíamos de nostalgias de la ciudad pionera, de lo que eramos y quién sabe si podríamos volver a ser. Todo lo que lograba surgir o representar a Barranquilla en esos tiempos realmente era y continúa siendo meritorio porque entre tanta indiferencia y descrédito, lo que cualquier líder o idealista creyera y sacara adelante solo se podía lograr con verdadero talento porque el entorno anímico y colectivo era aplastante. 

Hoy da gusto leer el diálogo virtual que se inició desde que se cruzaron los dedos para ser Sede de las Justas hace unos años y todavía se mantiene. A pesar del ambiente de incredulidad que hubo, el momento ha resultado positivo desde todo punto de vista. Barranquilla desde ahora y desde hace mucho no merece menos y está para cosas grande, solo bastaba mantener el liderazgo de ciudad y el enfoque. No faltaron las adversidades previas: estarán los escenarios listos? se podrá cumplir bien y a tiempo? la movilidad y la inseguridad están en contra? Pero ante esa incertidumbre, no quedaba otro camino sino confiar y echar para adelante, para que la dinámica de la ciudad no pierda la marcha. Ahora todo el mundo habla del alcalde Alejandro Char y su gestión positiva marcando la diferencia en la ciudad, pero no podemos perder de vista que ha sido todo un proceso de "luz larga" que empezó sin quedarse en los pequeños obstáculos, muchas acciones han contribuído a este presente. Todo está girando en la perspectiva que Barranquilla necesitaba.

Alguien pudo imaginar el espectáculo de inauguración. Es más, creo que podía haber uno que otro pensando que no estaríamos a la altura, a pesar que todo pintaba maravilloso y garboso, como la Luna de Barranquilla descrita por Esthercita Forero en su canción. Los deportistas (enormes todos) , los artistas (profesionales y de entrega completa), el público en las gradas (fenomenal) y las imágenes de la transmisión por todos los canales audiovisuales tradicionales y digitales, nos mostraron un Estadio Metropolitano erigiéndose entre fuegos artificiales como vaticinando los resultados del evento que se iniciaba.

Desde mi perspectiva de género es genial que Elsa Noguera haya liderado desde la Alcaldía obtener la sede de los Juegos, eso le ha dado visibilidad política efectiva a las mujeres de Barranquilla, la región y el país. Esas son bases sólidas para los modelos de liderazgo y equidad en la ciudad. Ahora se suman los logros deportivos de las mujeres en las competencias con tenacidad y compromiso no sólo deportivo sino con la representación de ciudad y país ante el mundo. Más chicas en los auditorios con modelos de fuerza y disciplina para seguir. Esta semana se inauguró un escenario deportivo en homenaje a María Fernanda Herazo, el Parque de Raquetas, el primero con nombre de mujer en la ciudad confirmado por un conocedor del deporte como Estewil Quezada. Esta mujer joven marca un camino para las que le siguen y en los libros de historia quedará registrado.

Desde la perspectiva cultural, recuerdo 10 años atrás, la realidad era que nuestras expresiones TODAS giraban solo en torno al Carnaval de Barranquilla, nuestro patrimonio cultural e intangible para la humanidad, declarado por la UNESCO. Pero en esta coordenada no podemos tapar el sol con los ojos, somo más que eso y lo hemos sentido de forma progresiva, de tal forma que a pesar del lleno de los escenarios deportivos de las competencias por los Juegos Centroamericanos, los eventos culturales alternos también están repletos y no sólo de las expresiones folclóricas sino de más. El arte en todas sus dimensiones fluye como el agua en Barranquilla.

Desde la perspectiva educativa y ciudadana ha sido toda una maratón. Estudiantes como voluntarios, docentes con toda la información geográfica, cultural, histórica y social para compartir con los jóvenes, las campañas ambientales y de participación ciudadana como: EcoBot que incentiva el cuidado del espacio público y el entorno, la Liga de ciudadanos que invitan a mejorar el comportamiento y pertenencia de ciudad. Sé que me estoy quedando corta. Pero no podía dejar de mencionar al menos aquellos aspectos que han llamado mi atención de la semana que hoy termina.

Cierro esta publicación con aquello que la motivó, tener de vuelta en la ciudad a Shakira. Ella, una mujer que nos ha enseñado con su ejemplo que es imperativo creer en los sueños de los niños y niñas de esta ciudad (es necesario conocer su historia para entender esto). Ellos, Nidia y William, sus padres, nos han demostrado que no hay mejores pilares para empujar la familia que la confianza en los hijos y el amor hacia ellos. Sus canciones, resumidas en las las 3 piezas musicales de su presentación: el amor en la vida de una mujer de estos tiempos, la diferencia que marca ante el mundo Barranquilla con su baile y la autenticidad de esta tierra que puedes recorrer en una bicicleta. Desde 2018 estamos en otra ciudad y a ese ritmo hay que seguir.