lunes, 19 de noviembre de 2018

Llegan las vacaciones escolares y ... ¿qué hago con mis hijos?

"Mi proyecto se trata que los niños cuiden el ecosistema acuático y está dirigido a todo el mundo. Voy a promover con campañas la protección, clubes de conocimiento de los peces y difundir con actividades en redes sociales y blogs. La idea nace porque estaba haciendo una presentación en powerpoint sobre biología marina y empezamos a soñar lo que es hoy Proyecto Acuática". 

Gabriela Casuso Hernández, 10 años de edad


Desde antes de las vacaciones escolares empieza a ser una preocupación qué hacemos con nuestros hijos hasta que llegan las fiestas navideñas y entonces todos coincidimos en tiempos libres. Qué pueden hacer para recrearse, entretenerse o aprender algo nuevo en ese lapso de tiempo. Mientras están pequeños es más cómodo para el adulto acomodar horarios o resolver, pero cuando crecen y tienen un interés en específico  se vuelve complejo el asunto. Eso sin contar lo que implica al presupuesto. Tengo una amiga que tiene a su hijo en actividades de robótica y su equipo ha obtenido buenos resultados nacionales e internacionales, pero entonces no solo es el curso, los materiales, también el transporte para las actividades de rutina, también para las salidas fuera de la cuidad y todos los gastos que eso implica. Eso es solo un ejemplo. Igual  pasa con aquellos que tienen hijas dedicadas a la danza o actividades deportivas. Al final, nuestro propósito real como padres y madres es que se desarrollen en un talento o vocación en esos tiempos libres o vacaciones.

En mi caso, más bien preocupada por canalizar un tema apasionante para  mi hija desde hace un año, le propuse que organizara su propio proyecto. Comenzó con la idea de saber a qué se dedicaba un biológo marino luego de ver documentales juntas, después la atracción por los delfines y los tiburones y leyendas sobre estos animales, casi como trabajo impuesto por ella misma todas las noches realizaba presentaciones en powerpoint de lo que iba leyendo sobre una y otra especie marina. Era su primer pensamiento en el día y antes de acostarse. Entonces decidí convertirme en su asesora, su acompañante, para que ella misma organizara sus expectativas y le diera un propósito. Me preguntaron en un programa de radio que de dónde nació la inquietud por los tiburones. No estoy segura, pero creo que su primer acercamiento a los animales fueron sus primeras mascotas, dos pecesitos naranja que bautizó como Valentina y Yuz. Eso fue una tarea del colegio para desarrollar el valor de la responsabilidad y cuidado por el otro. Fíjense hasta donde llega una sencilla actividad escolar.

Las películas, los documentales y los libros son inspiración. Desde el hogar podemos acompañar la vocación de nuestros hijos con el solo hecho de compartir un momento, una reflexión o hábitos. Como madre doy fe que enseñamos con el ejemplo. Aquella actividad que es una constante y se convierte en motivo de unión familiar casi siempre es una invitación a descubrir vocación o a  iniciar nuevos proyectos. Les comparto mi experiencia porque creo que de esa forma los lectores verán un reflejo o encuentrarán una respuesta. Mi hija ha desarrollado sus habilidades para expresarse de forma escrita y oral porque las nuevas tecnologías y la interacción virtual son parte de nuestra actividad laboral diaria como blogueros, gestores de contenido para redes sociales, marca personal y monitoreo de medios de comunicación. Esa es la razón para que desde los 6 años de edad ella está familiarizada con la actividad virtual, siempre bajo la observación y supervisión nuestra. Es consciente, a sus 10 años de edad, de los resultados y alcance de una publicación en redes sociales, logra tener criterio y responsabilidad de publicación que en ocasiones no tiene un adulto, por ejemplo. Esa estrategia es la principal herramienta de comunicación, educación y difusión de su Proyecto Acuática.

En muchos niños actualmente existe la necesidad de participar, actuar y proponer. La tecnología les enseña que ellos pueden producir información desde antes de lo que uno puede imaginar. Lo mejor que podemos hacer es acompañarlos. Con esta experiencia ha aprendido que todo proyecto tiene: objetivos que debe escribir y recordar, que deben estar reflejados en todas las acciones; acciones que deben tener resultados y alcance suficiente para cumplir con los objetivos; calendario del proyecto y de fechas importantes para el proyecto; gestionar espacios y relaciones que hagan cumplir sueños de su proyecto, y finalmente una meta específica como organización, saber a dónde quiere llegar. En qué momento ha hecho tanto, y con eso solo empieza? Pues cada vez que preguntaba: y qué más podemos hacer? 

Como muchos padres de familia también me preocupa el uso excesivo de la tecnología y la absorción sin escrúpulos que hace del tiempo de nuestros niños, pero es nuestro deber como adultos mantener las líneas de comunicación abiertas. Aunque también he optado por cursos vacacionales con muy buenos resultados de socialización y actividades alternas a lo que formalmente obtiene por el colegio, no puedo evitar decirles que Proyecto Acuática se ha convertido en una inspiración adicional para nuestra relación de madre e hija, de asesora y líder, ni hablar de lo que pueda suceder en adelante. Conocer mejor la vocación y gustos de nuestros hijos nos permite estar cerca, entender y escuchar, y qué mejor manera de establecer una comunicación sana y verdadera!

Ante la pregunta ¿qué hago con mis hijos en vacaciones?que no solo sea programar el viaje que no debe faltar, también los invito a escudriñar en el corazón de sus hijos para entender lo que desean aprender en el presente y que será de mucho significado para su vida. No sabemos cómo aplicará todo esto más adelante, lo cierto es que se fortalece el autoestima, el autoconocimiento y los criterios con que decidan desarrollar el proyecto de vida que decidan.