sábado, 17 de noviembre de 2018

Una década para toda la vida, Barranquilla 2008 a 2018

Hay momentos que se fijan en la memoria como derrotero para alcanzar una meta. La última década de la ciudad donde resido, Barranquilla, al norte de Colombia, ha segado sin miedo ni excusas la indiferencia, la desesperanza y el desapego hacia el terruño.

Hace un año empecé a acompañar un proyecto editorial que hace una captura de todos los registros de prensa y hechos que le han cambiado la cara a la ciudad. El libro  BAQ +10 , una década para toda la vida, de la autoría de Diana Acosta y Fernando Rapa, comparte en 7 capítulos y más de 300 páginas la historia de la ciudad vista desde la percepción periodística de El Heraldo, el diario de mayor circulación en la Costa Atlántica. 

Con el sobrevuelo del gavilán caracolero, un ave que recorre la región Caribe colombiana, en especial el curso del Río Magdalena, se muestran imágenes de Barranquilla hoy, las que nos obsequian desde otra perspectiva todo lo que ha pasado durante los últimos 10 años para bien de la ciudad. Al ver las fotos, como lo hacen las aves, desde lo alto, nos apropiamos de una visión diferente a las postales que por años han acompañado a la ciudad. 

Con un estilo que pone en contraste la situación de Barranquilla de 2008 y la de 2018, la Puerta de Oro de Colombia saca brillo a su historia. Inicia con un editorial relacionado con el estado de la ciudad que recibe la primera administración de Alejandro Char en el 2008 y al lado uno publicado en agosto de 2018. Los  temas principales y álgidos son las finanzas, los servicios de salud, la atención y calidad de la educación, el estado de las vías en los barrios, los espacios de recreación e integración comunitaria y los temibles arroyos, retos que fueron atendidos por los alcaldes de la década y en los que también los ciudadanos pusieron de su parte.

Es una muestra de cómo se recobró la confianza en la ciudad, su gente y se sentaron las bases para soñar con un mejor futuro con inversiones en cultura, deporte, escenarios, medio ambiente e iniciar una identificación con el Río Magdalena. Todos son presentados con el registro de las publicaciones de El Heraldo, imágenes, infografías y datos que demuestran los esfuerzos por transformar y dar mejor rumbo a la ciudad. Este libro ofrece una vista como las de los monoculares que encontramos en el Gran Malecón, un horizonte conectado con la ubicación geográfica de Barranquilla y amplio para soñar con un futuro digno de una ciudad pionera.