jueves, 19 de noviembre de 2009

Mujeres, agentes de cambio

El rol de las mujeres en la sociedad, tradicionalmente ha estado estrechamente ligado a la construcción y pilar fundamental en el hogar. Por años la lucha femenina se ha centrado en la visibilidad y reconocimiento en escenarios distintos al de la familia desde una profesión, liderazgo u oficio. Finalmente leemos hoy titulares como el de una noticia en el diario ADN que circula en Barranquilla, Colombia: Mujeres, claves para frenar efectos del cambio climático.


En 1996 tuve la oportunidad de conocer de cerca el tema de "perspectiva de género" a través de los programas de extensión de la Universidad de Kalmar, Suecia y el Instituto para periodistas FOJO, patrocinados por la Agencia Sueca de Cooperación Internacional -ASDI-, también del proceso de capacitación a mujeres lideres realizado por el Instituto Sueco Centek de la Universidad de Lulea. Luego participé de la creación de la Red Latinoamericana de Mujeres en Gestión de Organizaciones LAWOMAN, de la que actualmente hago parte. En todos los eventos a los que tuve la oportunidad de asistir, las mujeres participantes mostraban su preoupación e interés por aportar en la visibilidad del género femenino y la necesidad de inclusión del género masculino. Desde el periodismo, el derecho, la medicina, la política y la economía, entre otros, la perspectiva de género ha permitido identificar un liderazgo con características propias del perfil de la mujer y encontrar otras opciones para oxigenar momentos de cambio en el hogar, en las empresas, en las ciudades, en los países, en el planeta.


Por eso no es raro encontrarnos con titulares como el de ADN donde la mujer es clave como agente de cambio para frenar los efectos del cambio climático. No porque como la super heroína pueda hacer girar el tiempo al revés y lograr con sus poderes ideales mejorar nuestro ecosistema, sino porque es su perfil de liderazgo el que permite depositar en nosotras "la modificación de los estilos de vida y la generación de comportamientos que ayuden a reducir las emisiones contaminantes para el planteta", dice el artículo. Considero que esa confianza en la mujer para una responsabilidad tan enorme se debe a la propuesta de una lucha tenaz, incansable y agresiva que inició en el siglo pasado con resultados muy positivos en cambios conductuales a favor del género femenino (violencia, abuso, discriminación y señalamiento, entre otros) que aún persisten, pero de lo cual ya hay conciencia y acompañamiento mundial.