sábado, 15 de octubre de 2016

¿Qué hace AIDA en comunicación gubernamental?

Encuentro de Comunicación Gubernamental, octubre de 2016, realizado por la Alcaldía Distrital de Barranquilla
Nunca pensé que mi nombre tuviera una relación tan cercana con esta actividad del ser humano enfocada a la gestión de sociedades, gobierno y desarrollo.  La comunicación, si, esa ha sido siempre mi vocación con todas sus letras.  Haciendo a un lado la anécdota, mi intención es hacer referencia al acrònimo: A – I – D  - A, pero en política.

AIDA en publicidad y marketing  significa: Atención, Interés, Deseo, Acción.  Una forma sencilla de resumir la forma en que las marcas, servicios y productos cautivan y conquistan audiencia para un producto en específico hasta fidelizarlo. Para el marketing político este modelo se aplica a los Momentos del Mensaje, así lo expresó Jesús Gómez Esquejel en el Encuentro de Comunicación Gubernamental realizado en octubre por la Alcaldía Distrital de Barranquilla.

El ejercicio de la política ha estado tan viciado y desprestigiado que la actitud de la audiencia es, habitualmente, escéptica, indiferente y en ocasiones, desinformada. Capturar la atención es un verdadero reto no por la gran cantidad de posibilidades u opciones, sino por lo que se siente hacia los lìderes. Eso es algo que la audiencia tiene claro y que los polìticos saben o deben saber. Cuando un político hace campaña y logra el objetivo de ser elegido, no quiere decir que ganó, no! Quiere decir que la campaña apenas comienza y, si mira a futuro, una de las formas más hermosas de hacer historia. En el estatus de gobernante, AIDA se mantiene vigente por una razón simple AIDA es básicamente comunicación efectiva. 

En la comunicación efectiva se tiene en cuenta al otro u otros, se escucha para que el proceso de interacción se concrete. El interés es que el otro u otros participen y sean sujetos activos. En política, el paradigma de la democracia participativa es que 'el rey es el ciudadano', la situación ha cambiado y ahora no son primero las necesidades de los ciudadanos sino sus expectativas", enfatizó Gómez Esquejel en el Encuentro de Comunicación Gubernamental. Y cuàl es la diferencia en relación con el modelo AIDA? pues que conocer las expectativas del ciudadano lleva tanto al político como al servidor pùblico a la acción. Una acciòn que se convierte en evidencia de promesas cumplidas y en la recuperación del crédito perdido en el arte de gobernar.

AIDA tanto en marketing polìtico como en publicidad y comunicación identifican como enlace cada momento de interacción entre lìder y audiencia algo que fideliza y nos hace humanos, las emociones. Gómez Esquejel dice: "Dar un contenido emocional que impacte a la gente". Es real, el trato amable genera cadena de emociones y atrae actitudes positivas, facilita el posicionamiento. Pero atención, esta visión no debe ser solo del gobernante, sino de todo servidor público porque es la forma en que se comunica la gestiòn. Finalmente AIDA está presente en publicidad, en comunicación, en política, en gobierno y en la vida diaria de toda sociedad. 

Despuès de asistir a este Encuentro de Comunicación Gubernamental, escuchar a oradores como  Billy Leyva, Carlos Escalante y Jesús Gómez Esquejel, se abre un norte hacia el conocimiento y compromiso con la construcción de ciudadanía. Es cierto que la exigencia mutua entre gobierno y ciudadano da resultados positivos para la ciudad y eso lo hemos vivido en los últimos años en Barranquilla, pero la relación de confianza y credibilidad hay que seguirla cimentando a favor de nuestra casa, nuestro hogar, nuestra ciudad. Si existen gobernantes dispuestos a escuchar, hay que hablar y expresar con respeto nuestras expectativas. Así mismo asegurarnos que las promesas cumplidas sean no sólo evidencia de su gestión, sino también oportunidad para mostrar reciprocidad en la relación. En la opinión de los expertos que nos visitaron y compartieron su visión de la Puerta de Oro de Colombia estamos en el Top de las 5 ciudades de Latinoamérica y en esencia se debe al acertado manejo de la comunicación de lo público.