domingo, 26 de abril de 2015

La recreación, un derecho y un deber

Cada abril en Colombia, el final de mes se asocia con la niñez y la recreación. Una celebración que llama la atención sobre la importancia del juego y la lúdica en la formación de los menores. Tiene su lógica, piénsalo, qué otra actividad genera mayor aprendizaje que aquel que se obtiene mediante el juego y las alegrías compartidas en él. Por eso, en esta fecha,  las organizaciones y programas dedicados a proteger y defender los derechos de los niños se vuelven protagonistas.
Por el entorno tecnológico que nos rodea y que cada vez se vuelve más complejo y cambia rápidamente, eso que defendemos como derecho cada final de abril necesita ser reconocido como un ‘deber’. Considero que es un deber de cada padre y madre abrir espacios de juego, no sólo de autoridad y formación. Espacios que deben ser frecuentes y motivadores porque en ellos se generan lazos afectivos y efectivos para la construcción de familia. Casi oigo a quien en estos momentos murmura: “ajá y el presupuesto? Cada salidita es gasto y de dónde? Hay prioridades”. Sí, es cierto, esto requiere un presupuesto mensual de calidad en términos de TIEMPO, y también de dinero. Pero por salud de todos en la familia, resolvemos las necesidades básicas y la recreación hace parte del sano crecimiento de los pequeños de la casa y también de la familia.
Por eso celebro y acompaño con emoción que en la historia de Barranquilla, en especial, bajo el liderazgo de una mujer, haya estado la recuperación y adecuación de espacios de recreación como son los parques de la ciudad con el programa ‘Todos Al Parque’. La Alcaldesa, Elsa Noguera, como máxima autoridad y en representación del Estado, corresponde con obras de infraestructura y actividades propicias, este derecho de todos los ciudadanos. Nos corresponde, entonces, a los ciudadanos entender que dentro de nuestro proyecto familiar es un deber aprovechar con pertenencia y cuidado todo aquello que sea en beneficio de nuestro núcleo familiar, la comunidad y la sociedad en general. La salud de los pequeños de la casa, la salud de la familia se proyecta en la salud de la sociedad y de un país en general. Columpiarse, moverse, correr, jugar, competir, actuar, caminar, ejercitarse y conversar, entre otras actividades más son reflejo de relaciones sanas, seguras y fuertes para que toda familia o comunidad crezca. ¿Qué opinas? ¡A jugar! ¡Es un derecho y un deber!

@aidamar