jueves, 25 de agosto de 2016

El significado de 'Llevarlos a la escuela'

Advierto que las reflexiones que voy a compartir pueden causar incomodidad o parecer poco prácticas para la realidad, pero llegamos a ellas basadas en prioridades. Son reflexiones necesarias para conservar el equilibrio a favor de la familia, aunque al final sean otras las decisiones. 

Las obligaciones laborales nos limitan el valioso momento de llevar a nuestros hijos a la escuela. Con las nuevas tecnologías, los jefes y subordinados tienen dificultades para desconectarse del mundo y los horarios de trabajo son extensos y se mezclan más de lo normal con la vida familiar. Para lograr encajar las dos dinámicas, lo más saludable para la familia es: papás al trabajo, hijos a la escuela en el transporte escolar o que lo lleve alguna otra persona que esté en casa para que el tiempo rinda. Esa es el contexto propuesto, el más favorable para todos. ¿Estás seguro o segura? ¿Qué pasaría si decides que ese tiempo es innegociable, a pesar de todo? ¿Sería de beneficio o sería un sacrificio?

Llevarlos a la escuela te permite estar en contacto con el día a día de los muchachos, no solo como padres y madres sino como actores permanentes en procesos de comunicación, inherentes a nuestra existencia. Desde que despertamos estamos comunicando, leyendo contextos y decidiendo qué hacer, qué compartir, qué leer, qué escuchar. Todos los mensajes nos hacen decidir, orientar, visionar nuestro momento y los que vienen. En ese orden de ideas, el acompañarlos a la escuela nos relacionamos con su entorno y el de todos los mensajes que rodean los procesos de comunicación de ellos (nuestros hijos e hijas), en el que se forman todos los días. Nos lleva más allá de la lectura parcial que podemos hacer el día que el director de curso, profesor o rector convoca a los padres y acudientes por alguna razón específica.

Una constante de llevarlos a la escuela es darnos cuenta que existe una zona escolar con señales informativas de velocidad máxima. Si vives ese momento de entrada o salida del colegio, sabrás que escasamente los conductores respetan esa advertencia que tiene una explicación física y vital: Es la velocidad que evita que ante un accidente haya menor probabilidad de muerte. Como padre o madre harás las advertencias necesarias a tus hijos que los formará en relación con la realidad y la prevención; como empleado o ejecutivo de una empresa harás alguna gestión o al menos expresarás tu queja ante la autoridad para que la situación mejore, posiblemente. También podrás percibir que los estudiantes de últimos grados prestan su servicio social colaborando con la movilidad de la zona y no sólo tendràs lectura del desesperante 'trancón' habitual  por el tráfico de la hora.

No es ajena la situación de inseguridad creciente que ha vivido Colombia en todas las ciudades capitales en los últimos años. La inseguridad se combate no sólo con la acción de la autoridad y políticas especiales, sino con la actitud de prevención de cada ciudadano. Llevar o recoger a los hijos al colegio requiere de una responsabilidad y cuidado especial si no se quieren vivir momentos desagradables que marcan la vida de los pequeños. Sea que se trasladen a pie por razones de cercanía o en vehículo. El comportamiento de aquel a quien entregas la seguridad y vida de tu pequeño es esencial ante robo o acto delincuencial, la reacción debe ser responsable y de protección al menor. 

Llevarlos o recogerlos en la escuela también significa observar la comunicación de tus hijos e hijas con sus compañeros de clase, ver a los ojos de los muchachos que comparten su segundo hogar y con quienes crecen, saludar a los profesores, a los otros padres de familia con quienes se coincide, preguntar, contar, dialogar. 'Llevarlos a la escuela' es un momento de comunicación importante tanto para los hijos como la familia, se siembran valores y lazos cercanos en la relación de la vida familiar.

La realidad es que es difícil hacer coincidir la obligación laboral con la familiar para tomar una decisión más a favor de los niños, pero justo ahora que el Departamento Nacional de Planeación está compartiendo resultados de la encuesta sobre la felicidad de los colombianos como indicador de percepción nos hace tener esperanza en esos pasos que lleven a diseñar políticas públicas eficaces y relevantes para medir el Bienestar. Uno de los factores de bienestar para todo ser humano es el centrado en la vida familiar. Este estudio que ha tenido aceptación por su visión, pero también ha sido calificado de imbécil por columnistas reconocidos da pie para pensar cuán positivo sería actuar a favor del bienestar y felicidad de los pequeños no solo pensando en el presente, sino en su formación y su futuro. Por lo pronto, no dejes de pensar en el gran significado Sin Fronteras de 'llevarlos a la escuela'.