jueves, 18 de agosto de 2016

Retos de la comunicación organizacional desde lo digital

La comunicación como proceso es único y, con una característica diferenciadora en relación con la acción de informar, sólo cuando existe retroalimentación y los roles entre emisor y receptor se intercambian se completa su definición. Me encanta explicar y hacer énfasis en ese detalle por una razón específica, no basta con informar para decir que estás comunicando o que has comunicado si no has percibido respuesta de tu interlocutor. ¿Cómo sabes si entendió lo que necesitabas que te entendiera? ¿Cómo sabes si toda la información que tenías para compartir bastaba tanto para tí, como para quién actúa como receptor?

El trabajo en empresas como 'comunicadora organizacional' me ha permitido concluir lo siguiente. Existen dos situaciones complejas para manejar en las empresas, pero cuando se logran superar, los resultados de la comunicación se palpan todos los días:

  • Que la Alta Gerencia entienda que no basta con entregar la información para decir que ya se ha comunicado.
  • Que los públicos de todas las dependencias se alineen con la intención y tono de los mensajes que la organización quiere transmitir.

Ese proceso, de acuerdo con el entorno, se aplica para todas las comunidades en empresas de carácter privado, público o del tercer sector. El ejercicio diario de 'comunicar' es el que permite concertar y hacer transitar a todos por el mismo camino con el mismo lenguaje. Para ello es muy importante 'ponerse la camiseta', es decir literalmente sentir, sudar y vivir lo que significa la entidad no sólo para un empleado de cualquier nivel, sino para la gente que se ve beneficiada con un buen servicio o producto. Los retos de la comunicación organizacional desde lo digital, en la actualidad, plantean una dinámica distinta basadas en frecuencia y alcance:

1. Cuando estamos atentos a las respuestas, a lo que se dice, a lo que se percibe (Escuchar, clave en la comunicación organizacional) y la forma como cada uno hace suya la organización, el mensaje de sus voceros tiene más eco y proyección. En una ocasión le escuché a Diana Acosta, jefe de comunicaciones de la Alcaldía Distrital de Barranquilla que los comunicadores "no sólo somos generadores de noticias, sino de percepciones". Es real, esa es su función en una organización hoy día. Las empresas están conformadas por seres humanos que sentimos, que hacemos empatía, que hacemos comunidad, que respondemos no solo a un lenguaje verbal o escrito, sino también a las sensaciones que nos deja el entorno. Los comunicadores que hacen que su público interno identifique su función comunicativa desde su núcleo más cercano, por ejemplo, obtendrá una resonancia cada vez mayor para su mensaje institucional.

2. Antes de la existencia de la interactividad virtual 24/7 que tenemos hoy día, la comunicación organizacional tenía una dinámica exigente de resultados, pero no tanto como ahora. Con más razón los encargados de esta función en las empresas ya no son los únicos que comunican, pero sí los únicos que trazan la estrategia efectiva y transversal. La forma de trazar estrategias es anticipándose al momento. ¿Saben lo que eso significa? Conocer de antemano la información y lo que se percibe, monitorear, analizar y reorientar los rumbos. Estado de alerta permanente y sin fronteras !